Como hablar sucio

 

 

"Para las mujeres, el mejor afrodisíaco que existe son las palabras. Su punto G está en las orejas. Y aquél que lo busque más abajo está perdiendo el tiempo". Eso es al menos lo que dice la novelista chilena Isabel Allende. Así, y teniendo... en cuenta que la respuesta sexual femenina es probable que se active por vía auditiva, os detallo una "Guía para Hablar Sucio", basada en experimentos sociolingüísticos y un sinfín de interminables conversaciones de almohada que han logrado que relaciones en aparienia perfectas queden arruinadas para siempre. Porque nos importas, te relato todo esto para que tú no tengas que hacerlo... El resto, es cosa tuya.

INTERROGA. Pregúntale qué es lo que quiere.
Hablar sucio puede ser divertifo y útil. No sólo ella sentirá que te estás preocupando por hacerla disfrutar, sino que tú sabrás si de verdad está disfrutando. Pregúntale... ¿Te gusta ésto...? o ¿Quieres que te haga esto otro...? Si ella gruñe de placer, adelante con ello. Ir diciéndole lo que le estás haciendo la guiará para que te revele qué es lo que de verdad quiere. Una encuesta en mujeres descubrió que "a un tercio de las mujeres no les gusta para nada que jueguen con sus pechos, aunque los hombres asuman que es una zona erógena". Leer para creer.

PERSUADE. Hazle creer que es idea suya.
Si quieres probar algo nuevo, pregunta. Así estás haciendo una petición, no una exigencia. Las peticiones se aceptan, las exigencias no. Trata de usar expresiones alentadoras; cosas como "más fuerte" o "no pares" funcionan.

IGUALA. Intenta ponerte a su mismo nivel.
Tú te acabas de quitar la camiseta y ya estás dispuesto a soltar guarradas, pero ella está callada como una momia. ¿Qué hacer para soltarle la lengua? No seas demasiado directo. Haz que sus respuestas puedan ser abiertas. Algo del estilo ¿Qué sientes cuando te hago esto?. Replantear tus preguntas hará que estéis al mimo nivel en la fiesta verbal que está a punto de empezar en vuestro dormitorio.

AGRAVA. Cambia la voz.
Una voz profunda y sonora se asocia tradicionalmente con autoridad. Cuanto más largas o más sueltas estés tus cuerdas vocales, más grave será tu tono de voz. Por esa razón suenas como un oso pardo cuando te levantas, porque tus cuerdas están relajadas. El estrés hace que se tensen, así que ¡fuera estrés! y trata de hablar un poco más despacio. Bajar la barbilla ayuda (pero no te pases o tu papada saltará (aún más) a la vista... jajajaj). Truco: mezclar raíz fresca de gengibre, miel y agua con sabor a melocotón ayuda.

TECLEA. Manda sms picantes.
Muchas empresas controlan el mail de sus trabajadores, así que el móvil es tu mejor aliado para comunicar a tu chica que estás listo para la acción. Escribe mensajes cortos, empezando con un piropo o recordando lo guapa que estaba la última vez que la viste, pregúntale qué se piensa poner hoy.... pero recuerda siempre vigilar la ortografía, que no piense que eres un analfabeto.

TELEFONEA. Usa preliminares telefónicos.
En general, a las mujeres les gusta construir relaciones emocionales. Un hombre sólo hace lo que tiene que hacer. Al principio de una relación, él se comunica porque sabe que debe hacerlo. Traducció: llámala para algo más que sólo para quedar con ella, prueba a llamar media hora antes de salir del curro, llámala cada diez minutos para pedirle que se vaya quitando algo de ropa, y, finalmente, llama y dile dónde debe tumbarse a esperarte... Para cuando metas la llave en la puerta, estará ardiendo de deseo...

RECITA.
Habla con su vagina.
Las palabras usadas correctamente, son la mejor arma, y pueden llevar a tu chica al paraiso. Empieza con la técnica del ABC. Pon tu lengua a los lados o encima de su clítoris y empieza a escribir el alfabeto. Estate atento a sus reacciones. O trata de que ella averigüe qué letras estás escribiendo. Pero ten cuidado, ya sabes lo sensible que es esa zona.

ELUDE. Cosas a evitar.
Órdenes de director porno: no actúes como el realizador de una peli erótica pidiéndole que diga: "soy una zorra y me encanta tragármelo todo"... Eso sólo hará que ella se sienta como un objeto sexual.
Estereotipos: Difíciles de evitar, pero como regla de oro pregúntate a tí mismo tres cosas:

1 ¿Suena lo que estás diciendo como algo falso o demasiado manido? Si le dices a una chica de manera constante que es la mejor con la que has estado nunca, ella sabrá que estás mintiendo.

2 ¿Estás mencionando lo obvio? Te estoy haciendo el amor, estoy chupando tus pezones.... Y, con toda honestidad.

3 ¿Podría tu versión de tí mismo de catorce años repetir eso sin partirse de risa?
Comparaciones: Incluso aunque sean favorables (decirle que es mejor en la cama que tu ex).... Muy poco divertido.
Romper la santidad del "confesionario": Nunca repitas cosas que te ha dicho en "el calor del momento". Lo que pasa en la cama, se queda en la cama. Siempre.

Que lo disfrutes!!!!

Un saludo.

Mª Carmen F.


Carrito  

producto (vacío)
Advertising

Novedades

Todas las Novedades

Directorio de Tiendas eróticas online